Cómo arreglar una puerta que chirría sin hacer lío
Esos chirridos de puerta que te sacan de quicio ya tienen solución. Arreglarlos es más fácil de lo que pensás y lo podés hacer vos mismo sin complicarte.
Qué vas a necesitar
- lubricante (WD-40, aceite de máquina, vaselina)
- paño limpio
- destornillador (opcional)
- papel de diario o cartón
Paso a paso
- 1
Identificar la fuente del ruido
Abrí y cerrá la puerta lentamente para localizar exactamente de dónde viene el chirrido. Generalmente son las bisagras las culpables.
- 2
Proteger la zona
Colocá papel de diario o cartón debajo de las bisagras para evitar que caiga lubricante o suciedad en el piso. ¡Así no hacés lío!
- 3
Aplicar el lubricante
Rociá o aplicá el lubricante directamente sobre las bisagras. Si usás un spray, dirigí la boquilla a la ranura superior de cada sección de la bisagra.
- 4
Movilizar la puerta
Abrí y cerrá la puerta varias veces para que el lubricante penetre bien en todas las partes de la bisagra y distribuya el producto.
- 5
Limpiar el exceso
Con un paño limpio, retirá cualquier exceso de lubricante que haya quedado en las bisagras o en el marco de la puerta. Si usaste vaselina, puede que necesites un poquito de agua tibia.
⚠️ Cuándo llamar a un profesional
Si después de lubricar y mover la puerta el chirrido persiste, o si notas que la bisagra está dañada, torcida o descolgada, es momento de llamar a un carpintero o herrero.
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