La última vez que vi una grieta pequeña en la cocina (por falta de mantenimiento), la resolví con pulido en 30 min. Te dejo cómo lo hice para que no pierdas tiempo.
¡Che, vecino! ¿Te apareció esa grietita molesta en la cocina? A mí me pasó cerca de la pileta. Al principio la dejé pasar, pensando que era un pelo, ¡pero no! Era una grieta que, por no darle bola, empezó a agrandarse. Me dije: '¡Basta, a poner manos a la obra!'
Herramientas
Materiales
Advertencias rápidas
- Si la grieta es muy grande o profunda, o si ves que se está moviendo, ¡ojo! Puede ser un problema estructural. En ese caso, llamá a un profesional.
- Si no te sentís seguro usando la pulidora, mejor lijá a mano. Es más lento, pero más seguro.
- Usá guantes para proteger tus manos del polvo y la masilla.
Mantenimiento preventivo
- Revisá periódicamente las juntas de la cocina y el baño. Si ves que se están agrietando, reparalas rápido para evitar problemas mayores.
- Mantené la cocina limpia y seca. La humedad es la peor enemiga de las grietas.
- Si tenés azulejos, asegurate de que estén bien adheridos a la pared. Si se mueven, pueden causar grietas.
Pasos claros
Antes de hacer cualquier cosa, hay que limpiar bien la grieta y los alrededores. Sacá cualquier resto de suciedad, grasa o polvo que pueda haber. Usá la espátula para remover partes sueltas.
¡No seas vago con la limpieza! Si la superficie no está limpia, la masilla no se va a adherir bien y el arreglo va a ser un desastre.
Con la espátula, aplicá la masilla sobre la grieta, rellenándola por completo. Asegurate de que la masilla penetre bien en todos los rincones de la grieta. No te preocupes si te pasás un poco, después lo lijamos.
Yo uso una masilla que viene lista para usar, es más cómoda. Fijate en la etiqueta que sea apta para cocinas, así resiste la humedad y los cambios de temperatura.
Dejá secar la masilla según las instrucciones del fabricante. Generalmente son unas horas, pero mejor prevenir que curar. Paciencia, ¡es clave!
Si hace mucho calor, la masilla seca más rápido. Si hace frío, tarda más. Controlá cada tanto para no pasarte de rosca.
Una vez que la masilla esté seca, lijá suavemente la superficie con la lija fina. El objetivo es nivelar la masilla con el resto de la superficie. Luego, pasá la lija extra fina para suavizar aún más. Si usás pulidora, ¡ojo con la velocidad! Empezá con la más baja.
¡No te zarpes con la lija! Si apretás mucho, podés dañar la superficie original. Andá de a poco y controlá el resultado.
Limpiá la zona con un trapo húmedo para sacar el polvo del lijado. Si querés un acabado más profesional, podés usar un producto para pulir la superficie. Seguí las instrucciones del producto.
Si no tenés producto para pulir, no te preocupes. Con el lijado ya debería quedar bastante bien. Lo importante es que la grieta no se vea y la superficie esté lisa.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué tipo de masilla debo usar?
- Lo ideal es una masilla específica para cocinas y baños, que sea resistente a la humedad y a los cambios de temperatura.
- ¿Es necesario usar la pulidora?
- No, no es necesario. Podés lijar a mano, pero la pulidora te ahorra tiempo y esfuerzo.
- ¿Cómo sé si la grieta es un problema estructural?
- Si la grieta es muy grande, profunda o se está moviendo, es probable que sea un problema estructural. En ese caso, llamá a un profesional.
- ¿Cada cuánto debo revisar las juntas?
- Lo ideal es revisar las juntas cada 6 meses o un año.